
“Del mismo modo que se hace la guerra para tener paz, la razón por la que se trabaja es para obtener ocio”
Aristóteles.
Curiosamente, ocio significa hoy en día pereza, inactividad y vagancia, pero no fue así para los griegos ni para los romanos. Ocio era sinónimo de libertad, el término ocio (skholé) significa “parar, cesar”. Un tiempo de productividad intelectual, pero sobretodo espiritual.
El tiempo libre, aquel que se usa a discreción, un tiempo creativo y recreativo que no posee más obligatoriedad que responder al placer, al gusto, a la entretención y a las necesidades del espíritu.
Por lo tanto, el tiempo libre y el ocio posibilitan la expresión libre y creativa de los hombres, pero además, la actividad en que el ocio se manifiesta, es fuente de crecimiento personal, permite el desarrollo de habilidades y experiencias enriquecedoras. Cuando esto se produce, el ocio es realmente humanizador.
De ello trata este blog, es un elogio al ocio y una invitación a él.
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